Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo utilizó la tribuna pública de Palacio Nacional para auditar las críticas de líderes políticos extranjeros hacia la estrategia de pacificación en México, argumentando una manipulación de datos con fines electorales en Canadá. Al ser cuestionada sobre los señalamientos del líder conservador Pierre Poilievre, la mandataria contrapuso los informes de fiscalización de la delincuencia organizada que elabora su gabinete de seguridad, los cuales reportan un descenso del 46 por ciento en homicidios dolosos, una cifra bajo escrutinio de los organismos de transparencia civil.
La fiscalización de los recursos ejercidos en el rubro de seguridad pública por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público demuestra un incremento en las partidas presupuestales asignadas al blindaje de los corredores turísticos, con especial énfasis en la zona norte de Quintana Roo. El Ejecutivo argumentó que los indicadores de criminalidad en los polos de atracción económica del país han descendido debido a los mecanismos de control aplicados por las dependencias federales de control de armas y lavado de dinero, desmarcando la realidad operativa de las afirmaciones del político canadiense.
Pierre Poilievre, quien encabeza la oposición al gobierno de Justin Trudeau en Ottawa, ha integrado la situación delictiva de América del Norte a sus críticas contra el gasto público en bienestar del oficialismo canadiense. Al equiparar los problemas de violencia urbana en Toronto con las problemáticas históricas de México, el legislador conservador detonó un reclamo diplomático indirecto por parte de la presidencia de la República, la cual exige que las relaciones bilaterales se procesen bajo criterios de veracidad estadística y cooperación técnica regulada.
El despliegue de las operaciones de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional durante los eventos de la Copa Mundial de Futbol ha funcionado como un laboratorio de evaluación para los observadores internacionales. El gobierno federal defiende que los protocolos de contención e inteligencia preventiva en las inmediaciones de los estadios nacionales se ejecutan bajo apego a los manuales de derechos humanos, generando condiciones de orden público que son evaluadas positivamente por las delegaciones y comités de inspección de la FIFA.
«Lo que se vive en México no se vive, perdón, pero ni en Estados Unidos ni en Canadá», sostuvo la titular del Poder Ejecutivo, enfatizando la cohesión del tejido social frente a los fenómenos de descomposición comunitaria que se registran en los centros urbanos de los países socios del T-MEC. La Presidencia de la República sostiene que los análisis comparativos de delincuencia deben considerar variables estructurales como el consumo de opiáceos y la segregación habitacional, problemáticas acentuadas en las ciudades del eje Vancouver-Toronto.
La diplomacia parlamentaria de la oposición en México, integrada por el PAN y el PRI, ha evitado respaldar la defensa de los indicadores del oficialismo, señalando que las zonas con reducciones delictivas aún conviven con focos de extorsión y delincuencia organizada en la periferia. Esta postura legislativa interna coincide con las preocupaciones expresadas por organizaciones civiles que demandan auditorías externas e independientes a los registros de carpetas de investigación que las fiscalías estatales reportan a la federación.
La respuesta de Sheinbaum fija una postura de defensa soberana de los datos públicos frente a las dinámicas de desinformación que suelen ocurrir en los periodos de transición y competencia por el voto en el hemisferio norte. El gobierno mexicano mantendrá los lineamientos de coordinación de seguridad fronteriza bajo el esquema de respeto mutuo, condicionando el intercambio de información de inteligencia criminal al cese de descalificaciones retóricas en los Congresos de los países suscriptores del tratado comercial regional.
