El juez federal Christopher Cooper emitió este viernes un fallo determinante que anula la reciente modificación del nombre del Centro Kennedy para las Artes Escénicas. La sentencia establece que la junta directiva del recinto, compuesta mayoritariamente por aliados de la administración, actuó fuera de sus competencias legales al designar el sitio como “Trump Kennedy Center” en diciembre pasado.
El magistrado fue enfático al señalar que la autoridad para modificar la denominación de este espacio público recae exclusivamente en el Congreso de los Estados Unidos. En consecuencia, el tribunal otorgó un plazo de 14 días para que las letras doradas del mandatario sean retiradas de la fachada y se elimine cualquier mención del nombre en materiales oficiales del centro.
El impacto del fallo se extiende a la operatividad del inmueble. Cooper dictó una orden judicial temporal que prohíbe la ejecución de la propuesta presidencial de cerrar el centro durante dos años bajo el pretexto de obras de remodelación, garantizando así la continuidad de la agenda cultural en Washington, D.C.
Este episodio judicial es parte de una serie de intervenciones de la administración actual sobre edificios e instituciones federales. Desde el inicio del segundo mandato en enero de 2025, se han reportado cambios en el Instituto de Paz, así como la colocación de iconografía presidencial en fachadas del Departamento de Justicia y el Departamento de Agricultura.
Los planes de la administración no se limitan a la infraestructura inmobiliaria. Se han ventilado propuestas para la emisión de un billete conmemorativo de 250 dólares, alusivo al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, además de la demolición del ala este de la Casa Blanca para la construcción de un salón de eventos.
La decisión de Cooper restablece, al menos por ahora, el marco normativo sobre la gestión de espacios públicos protegidos por ley. La administración enfrenta ahora el desafío técnico y logístico de cumplir con la orden de retiro en un lapso de dos semanas, bajo la supervisión directa del Poder Judicial.
El Kennedy Center mantiene su estatus legal y patrimonial original, honrando la memoria del presidente John F. Kennedy. Las autoridades del recinto no han emitido declaraciones adicionales sobre los costos derivados del retiro de la rotulación instalada hace pocos meses.
