Por Juan Pablo Ojeda
La agencia de calificación de riesgo R&I emitió una advertencia técnica sobre los efectos restrictivos que la incertidumbre asociada al próximo proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ejerce sobre la atracción de capitales al territorio mexicano. A pesar de mantener la nota crediticia en BBB+, el análisis de la firma nipona subraya que el nerviosismo comercial ha incidido negativamente en los flujos de inversión privada y en la toma de decisiones corporativas de largo alcance.
El escrutinio de la calificadora se centró en la viabilidad de las metas de consolidación fiscal comprometidas por el gobierno de México para reducir de forma gradual el déficit público acumulado. R&I remarcó que la sostenibilidad del grado de inversión está directamente condicionada al cumplimiento estricto de las trayectorias de ajuste del gasto corriente y al control riguroso de las transferencias financieras destinadas a las empresas productivas del Estado, bajo la lupa de los mercados globales.
La evaluación detalló que, si bien la integración comercial en la región de América del Norte continúa operando como el principal motor del dinamismo exportador del país, las tensiones regulatorias bilaterales limitan el potencial del fenómeno de relocalización de cadenas productivas. El reporte de la agencia indica que las inversiones de capital fijo han mostrado un comportamiento plano, a la espera de definiciones claras sobre las reglas de origen y los mecanismos de resolución de controversias del tratado.
En materia de transparencia presupuestal, el análisis sectorial de R&I detectó que el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar (2026-2030) requerirá de esquemas de financiamiento público que no presionen los techos de endeudamiento autorizados. Los auditores internacionales vigilarán que los recursos asignados a estos proyectos estratégicos no se desvíen hacia subsidios operativos ineficientes, manteniendo el balance primario en terreno sostenible.
La persistencia de un bajo déficit en la cuenta corriente actúa como un dique de contención frente a las salidas de capitales especulativos, un factor que fue clave para evitar una degradación de la perspectiva crediticia este viernes. No obstante, el informe advierte que la base de inversionistas institucionales nacionales que sostiene el mercado de deuda local podría enfrentar presiones de liquidez si las tasas de interés domésticas se mantienen elevadas por periodos prolongados.
La Secretaría de Hacienda, al recibir el dictamen de la calificadora, se vio obligada a refrendar su compromiso con el manejo disciplinado de las finanzas públicas ante los inversionistas de Nueva York y Londres. La dependencia aseguró que el gasto público se ejercerá bajo criterios de austeridad republicana para evitar desviaciones que alteren la trayectoria decreciente del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público.
El veredicto de R&I recuerda que la estabilidad macroeconómica de México depende de un equilibrio entre la política fiscal restrictiva y la certidumbre jurídica que se ofrezca a los socios comerciales del norte. Las comisiones de Hacienda del Congreso de la Unión iniciarán un periodo de revisión de estos indicadores para adecuar los techos de endeudamiento del próximo paquete económico a las recomendaciones explícitas de las agencias internacionales.
