La Ciudad de México enfrentará este viernes un día muy caluroso, con temperaturas máximas de hasta 29 grados Celsius (°C), cielos despejados y sin pronóstico de lluvia, según informó la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC). Las condiciones climáticas extremas y la presencia de viento con rachas de hasta 40 km/h mantienen a la población en alerta ante posibles riesgos en la vía pública y actividades al aire libre.
De acuerdo con el reporte oficial de la SGIRPC, los vientos serán de dirección variable, con velocidades de 5 a 20 kilómetros por hora (km/h), mientras que por la noche el termómetro descenderá a 21°C. Para las primeras horas del viernes, entre las 03:00 y las 06:00 horas, se prevé que la temperatura mínima alcance los 13°C, generando un contraste térmico considerable en pocas horas.
El monitoreo del volcán Popocatépetl, a cargo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), no reporta emisiones recientes de ceniza volcánica. No obstante, las autoridades indican que, en caso de presentarse alguna actividad, la pluma se podría desplazar hacia el oeste, con afectaciones posibles en las alcaldías Milpa Alta y Tlalpan.
Especialistas meteorológicos advierten que las altas temperaturas combinadas con viento intenso pueden aumentar el riesgo de accidentes de tránsito, incendios en zonas con vegetación seca y molestias respiratorias en personas sensibles. Por ello, la SGIRPC recomienda a la ciudadanía extremar precauciones, mantenerse hidratada y evitar actividades físicas intensas durante las horas de mayor calor.
Los ciudadanos deben seguir de cerca las actualizaciones del Sistema de Alerta Temprana Multi-Riesgo (SATMR) y acatar las indicaciones de Protección Civil, especialmente quienes viven en zonas cercanas al volcán o en áreas abiertas con exposición prolongada al sol.
El contraste térmico entre el día y la madrugada resalta la necesidad de planear actividades con anticipación y cuidar la salud de niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes son más vulnerables a los cambios bruscos de temperatura.
En este contexto, la coordinación entre autoridades meteorológicas y de protección civil resulta crucial para prevenir incidentes relacionados con el clima y garantizar la seguridad de los habitantes de la capital. La población debe mantenerse informada, actuar con prudencia y reportar cualquier situación de riesgo a los números oficiales de emergencia.
