El cacao volverá a ocupar un lugar central en la gastronomía y las tradiciones mexicanas con un festival que reunirá a productores, especialistas, cocineras tradicionales y artesanos en el Museo Anahuacalli, al sur de la Ciudad de México. Durante cinco días, el encuentro ofrecerá actividades dedicadas al chocolate artesanal, las bebidas ancestrales, los procesos de transformación del cacao y las expresiones culturales relacionadas con este ingrediente.
La programación propone acercarse al cacao desde distintas perspectivas, que van de su importancia histórica y botánica a las técnicas tradicionales de molienda y preparación. También incluirá talleres creativos vinculados con el Día de Muertos, demostraciones de oficios artesanales y espacios para conocer productos elaborados por participantes de 14 estados de la República.
Uno de los principales atractivos será la participación de cocineras tradicionales que compartirán conocimientos sobre bebidas regionales cuya preparación conserva ingredientes, técnicas y costumbres transmitidos entre generaciones.
Agua de barranca y chilate: las bebidas tradicionales que protagonizarán el festival
Las bebidas tradicionales tendrán un espacio destacado en el programa. Entre las actividades anunciadas se encuentra una presentación de Clara Lara, cocinera tradicional que explicará la preparación del agua de barranca de Zacatelco, Tlaxcala.
Esta bebida se elabora con una combinación de cacao, haba, maíz, canela y anís tostado. Los ingredientes se muelen en metate y posteriormente se baten a mano hasta conseguir una consistencia espumosa, un proceso que permite apreciar tanto los sabores como las técnicas tradicionales utilizadas en su preparación.
La actividad permitirá conocer una bebida representativa de la tradición gastronómica de Zacatelco y acercarse a los utensilios y procedimientos que forman parte de su elaboración artesanal.
Otra de las propuestas estará dedicada al chilate de la Costa Chica de Guerrero. La nutrióloga Georgina Vela encabezará una charla y degustación centrada en cuatro variantes regionales: Azoyú, Ayutla, Ometepec y Tecoanapa.
Durante el encuentro se explorarán las diferencias entre estas preparaciones y el uso de ingredientes como maíz, cacao fresco, leche y pataxtle. La actividad permitirá reconocer cómo una misma tradición gastronómica puede adquirir características particulares según la comunidad y las prácticas locales.
Ambas propuestas muestran que las bebidas de cacao van más allá del chocolate convencional. Sus ingredientes, formas de molienda y métodos de batido forman parte de un patrimonio culinario que conserva conocimientos sobre los alimentos y las particularidades gastronómicas de distintas regiones del país.
Los talleres y las charlas también abordarán las distintas etapas de transformación del cacao, desde su procesamiento tradicional hasta su conversión en chocolate.
Aketzalli Olvera, licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad Nacional Autónoma de México y etnobotánica, dirigirá sesiones que combinarán la molienda en metate, la elaboración de chocolate y la degustación de bebidas. Las actividades estarán acompañadas por espacios de palabra y canto, con los que se busca relacionar la preparación de los alimentos con sus dimensiones culturales.
El trabajo de Olvera se enfoca en la historia de los alimentos, la creación de sabores y los vínculos entre el cacao y la agroecología. Su participación permitirá explorar la relación entre las prácticas alimentarias, los conocimientos tradicionales y el entorno natural en el que se producen los ingredientes.
El programa también contempla una revisión histórica del chocolate. El jueves 29 de octubre, Hernán Del Riego ofrecerá una charla sobre la configuración de este alimento como producto cultural y gastronómico durante la conquista.
La exposición examinará las prácticas de consumo y propondrá perspectivas decoloniales para reflexionar sobre la historia del chocolate, su transformación y las relaciones culturales que influyeron en la manera en que se produce, se consume y se interpreta en la actualidad.
De esta forma, el festival no se limitará a presentar productos para degustar, sino que buscará generar una conversación sobre los procesos históricos y sociales que han acompañado al cacao a lo largo del tiempo.
Tecnología, calidad y nuevos proyectos chocolateros
La elaboración artesanal también se abordará desde una perspectiva técnica y productiva con la participación de Yahir Fuentes, fundador de Alto Cacao.
Fuentes encabezará dos encuentros relacionados con el desarrollo de proyectos chocolateros y las tecnologías utilizadas para transformar el cacao. Entre los temas previstos se encuentran la maquinaria, la automatización, la eficiencia y el control de calidad en las diferentes etapas de producción.
Estas actividades permitirán conocer algunos de los retos que enfrentan quienes buscan convertir el cacao en productos de chocolate, así como la manera en que las herramientas tecnológicas pueden intervenir en los procesos sin perder de vista las características de la materia prima.
La propuesta resulta relevante para productores y emprendedores interesados en desarrollar proyectos vinculados con el cacao, pero también para el público que desea comprender qué ocurre entre el grano y el producto final.
El encuentro reunirá así dos dimensiones complementarias: las técnicas tradicionales que continúan vigentes en distintas comunidades y los recursos tecnológicos que participan en la evolución de la producción chocolatera.
Pan de muerto, cempasúchil y artesanías para celebrar el Día de Muertos
La programación coincidirá con las celebraciones del Día de Muertos e incluirá actividades creativas relacionadas con esta tradición mexicana.
Entre las propuestas anunciadas figuran talleres de elaboración de pan de muerto, flores de papel inspiradas en el cempasúchil, bordado de portarretratos y modelado en barro. También se contemplan actividades de vitromosaico, serigrafía, creación de fanzines y estampación textil.
Estas opciones permitirán que los visitantes se acerquen a distintas técnicas artesanales y elaboren piezas propias, en un ambiente que combinará gastronomía, arte y tradiciones populares.
La familia Ochoa Apanco, del taller La Cultura de las Piedras, participará con una demostración dedicada al trabajo artesanal con piedra volcánica. Los asistentes podrán conocer los procedimientos utilizados para elaborar metates, molcajetes y otras piezas, además de experimentar con el picado del material bajo acompañamiento.
La presencia de este taller también establece un vínculo con las actividades relacionadas con el cacao, pues utensilios como el metate forman parte de las técnicas tradicionales para procesar ingredientes utilizados en diversas preparaciones mexicanas.
Por su parte, el Museo Anahuacalli organizará actividades propias que requerirán inscripción el mismo día en taquilla. Entre ellas se encuentran ejercicios de cartonería, elaboración de maquetas de plastilina con figuras de xolo, creación de papel picado y calaveras, así como arreglos de cempasúchil.
Una visita familiar en el Museo Anahuacalli
El festival está planteado como una experiencia para distintos públicos, con propuestas que combinan degustaciones, charlas, demostraciones y talleres manuales. La variedad de actividades permitirá acercarse al cacao desde la gastronomía, pero también explorar su relación con la historia, los conocimientos tradicionales y la producción artesanal.
El encuentro contempla el ingreso de mascotas con correa en las áreas abiertas del museo. Además, el recinto dispone de un espacio para bicicletas y estacionamiento para quienes lleguen en estos medios de transporte o en automóvil.
Es importante considerar que algunos talleres tendrán cupo limitado y requerirán registro previo o el pago de una cuota para recuperar los materiales utilizados. Las actividades organizadas directamente por el museo tendrán un procedimiento de inscripción en taquilla el mismo día.
Con la participación de productores de 14 estados, cocineras tradicionales, especialistas y artesanos, el Festival de Cacao y Chocolate busca acercar al público a la diversidad de preparaciones y conocimientos que existen alrededor de este ingrediente. La propuesta combina degustaciones, aprendizaje y actividades creativas para mostrar que el cacao forma parte de una historia cultural que continúa viva en las cocinas y los talleres de México.
