La Confederación de Trabajadores de México (CTM) recibió por primera vez en su sede central al Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) para formalizar una mesa técnica de trabajo orientada a alcanzar un salario mínimo equivalente a 2.5 canastas básicas. La reunión congregó a las representaciones corporativas de los sectores obrero, patronal y gubernamental con el fin de alinear las métricas de productividad con las revisiones al ingreso de los trabajadores formales.
El objetivo cuantitativo planteado por la CONASAMI requiere sostener incrementos por encima de los índices inflacionarios para cubrir el costo de las líneas de bienestar urbano y rural definidas por los organismos de medición de pobreza. Durante el encuentro, se determinó que la política de ajuste salarial de los próximos ciclos fiscales deberá coordinarse con la preservación de las plazas laborales vigentes en el Registro Patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Tereso Medina Ramírez, secretario general de la CTM, expuso que el incremento del ingreso debe correlacionarse de manera directa con las mediciones de rendimiento por hora trabajada. Indicó que el esquema de remuneraciones bajas ha quedado superado como factor de atracción de capital externo, situando la capacitación técnica y la estabilidad en las plantas productivas como los indicadores determinantes para el cálculo salarial en las contrataciones colectivas.
En el desglose de los puntos de acuerdo, la dirigencia sindical presentó tres ejes operativos cuantificables: blindaje de las plantillas laborales actuales frente a fluctuaciones macroeconómicas, aseguramiento de la certidumbre contractual para la retención de inversión fija y adecuación de las tablas de pago con base en certificaciones de competencias y destreza industrial.
Por su parte, el presidente de la CONASAMI, Luis Felipe Munguía Corella, precisó que la meta de las 2.5 canastas básicas se procesa mediante modelos analíticos que evalúan la elasticidad del empleo formal y la absorción de costos por parte de las unidades económicas. Subrayó que el consenso tripartito ha evitado presiones sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor durante los ciclos previos de recuperación.
El sector técnico laboral, encabezado por José Luis Carazo, introdujo a la mesa de trabajo el fenómeno de compresión de escalas salariales, derivado del avance proporcional del salario mínimo frente a los tabuladores contractuales medios. Los análisis presentados muestran una reducción en las brechas porcentuales entre trabajadores de entrada y personal técnico especializado, lo que demanda un rediseño de las matrices de compensación contractual en las revisiones de los contratos colectivos.
El encuentro concluyó con el compromiso de mantener sesiones calendarizadas para evaluar indicadores de productividad regional y sectorial. La CTM articulará las peticiones de los sindicatos agremiados para que los nuevos parámetros técnicos sirvan de base en las revisiones salariales ordinarias y extraordinarias pactadas para el ejercicio fiscal en curso.