La legalidad de las operaciones de seguridad locales y la intromisión de agencias extranjeras en territorio mexicano centraron el debate en el Congreso, tras revelarse que una administración estatal permitió la actuación de agentes externos sin avisar a las autoridades federales. El bloque mayoritario calificó la acción como una vulneración directa a las facultades constitucionales del Poder Ejecutivo.
Los legisladores basaron sus argumentos en el marco legal vigente, el cual reserva de manera exclusiva el manejo de las relaciones exteriores y la seguridad nacional a la Federación. El ingreso o la asesoría de personal de seguridad de otros países debe pasar por la aprobación del Senado y el control de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Durante la sesión, se cuestionaron las visitas de dirigentes de los partidos de oposición, Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), a la ciudad de Washington. Las comparecencias de figuras como Alejandro Moreno y Lilly Téllez ante instancias estadounidenses fueron señaladas como intentos de promover la injerencia extranjera en decisiones soberanas.
El bloque oficialista argumentó que la búsqueda de intervención externa para solucionar problemas de gobernanza local constituye una extralimitación de funciones por parte de los gobiernos estatales. Advirtieron que el marco jurídico de la República sanciona la subordinación de mandos civiles a esquemas de seguridad no autorizados por la Federación.
El precedente legal más discutido fue el diseño de la estrategia de seguridad de administraciones pasadas, donde se permitieron operativos binacionales que introdujeron armamento al país. Los oradores recordaron que dichas decisiones se tomaron sin el sustento de las facultades constitucionales requeridas para declarar estados de excepción o conflictos bélicos internos.
La rendición de cuentas exigida por los legisladores apunta a esclarecer bajo qué figura jurídica y con qué financiamiento se gestionó la presencia de los agentes extranjeros en el estado en cuestión. El Congreso planea emitir un exhorto para que las entidades federativas transparenten cualquier convenio firmado con agencias internacionales.
El debate concluyó con la reiteración de que los recursos y las instituciones del Estado mexicano son los únicos facultados para ejercer el monopolio de la fuerza. La mayoría legislativa advirtió que no se tolerarán acuerdos bilaterales fragmentados que pongan en riesgo la soberanía jurídica y territorial de la nación.