La cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya comenzó a transformar distintos aspectos de la vida cotidiana en la Ciudad de México. Uno de ellos es el transporte público, que ahora cuenta con una edición especial de la Tarjeta de Movilidad Integrada (MI), diseñada para convertirse no solo en un medio de pago, sino también en un objeto conmemorativo para habitantes y visitantes que deseen conservar un recuerdo del torneo.
La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi) lanzó oficialmente esta versión especial el pasado 11 de junio, con un tiraje inicial de un millón de ejemplares. Desde entonces, la tarjeta ha comenzado a distribuirse en algunas taquillas del Sistema de Transporte Colectivo Metro y en otros puntos de la red de movilidad pública de la capital.
Se trata de un hecho inédito desde la creación de la Tarjeta de Movilidad Integrada en octubre de 2019. Hasta ahora, el plástico había mantenido una imagen institucional uniforme. Con motivo del Mundial 2026, esa identidad visual fue sustituida por una propuesta artística que busca representar el dinamismo, la diversidad y el carácter colectivo de la Ciudad de México.
Detrás del diseño se encuentra el ilustrador mexicano Kevin Cuevas, quien recibió el encargo a principios de 2026. El artista, reconocido por su estilo cargado de detalles y composiciones complejas, ya había participado anteriormente en proyectos vinculados con la capital del país.
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A través de sus redes sociales, Cuevas compartió el concepto que inspiró la ilustración y explicó el simbolismo presente en cada uno de sus elementos.
En el centro de la composición aparece Coatlicue, una de las deidades más importantes de la cosmovisión mexica, reinterpretada como una metáfora de la Ciudad de México contemporánea.
El artista describió esta representación como la imagen de «un organismo vivo, diverso y en constante movimiento». En su propuesta visual, la característica falda de serpientes asociada con la diosa se transforma en una compleja red que simboliza el sistema de Movilidad Integrada de la ciudad, entendido como un entramado que conecta personas, territorios y múltiples historias.
Otro de los elementos destacados es una pelota sostenida por las manos que forman parte del collar de Coatlicue. Según Cuevas, esta imagen representa una invitación colectiva a participar en la celebración deportiva.
«Nos ofrece una pelota sostenida por las manos que forman parte de su collar, simbolizando una invitación a participar en esta celebración, porque celebrar juntxs es también una forma de construir ciudad», escribió el ilustrador en su cuenta de X.
La propuesta artística también refleja el estilo característico del diseñador. En entrevista con la revista Chilango, Cuevas definió su trabajo como «un poco saturado» y «maximalista», una estética donde abundan las formas, los símbolos y las referencias culturales.
No obstante, trasladar ese lenguaje visual a un formato tan pequeño representó un reto importante.
«A veces es más difícil trabajar en una ilustración pequeña que en una grande. No se puede meter todo», comentó el artista al referirse a las limitaciones del espacio disponible en una tarjeta del tamaño de una credencial bancaria.
Además del simbolismo relacionado con la movilidad y el Mundial, la edición especial incorpora algunos de los íconos más reconocibles de la capital mexicana.
Entre ellos destacan monumentos como el Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes y la Torre Latinoamericana, construcciones que forman parte del imaginario colectivo de la ciudad y que reciben cada año a millones de visitantes nacionales y extranjeros.
La tarjeta también incluye referencias a la biodiversidad local mediante la presencia de especies emblemáticas como el ajolote, considerado un símbolo de conservación y resistencia, y el cacomixtle, un pequeño mamífero que habita distintas áreas de la zona metropolitana.
En términos prácticos, la nueva edición mantiene exactamente las mismas funciones que la Tarjeta de Movilidad Integrada convencional. Los usuarios podrán utilizarla para acceder a los diferentes sistemas de transporte público que operan bajo este esquema, así como realizar recargas de hasta 500 pesos.
El costo del plástico oscilará entre los 20 y 22 pesos, monto que generalmente incluye tanto la tarjeta como el saldo necesario para efectuar un primer viaje.
Paralelamente, las autoridades capitalinas anunciaron el lanzamiento de una versión digital con tecnología NFC integrada a la aplicación App CDMX. Esta modalidad estará disponible inicialmente para dispositivos Android compatibles y tendrá un costo de 15 pesos.
La distribución de las tarjetas físicas se realizará de manera gradual a lo largo de 2026. El Gobierno de la Ciudad de México prevé alcanzar una producción de hasta 1.5 millones de unidades para responder tanto a la demanda local como al incremento de visitantes que se espera durante la justa mundialista.
Asimismo, se contempla la instalación de módulos temporales en zonas turísticas y en puntos estratégicos cercanos a los principales escenarios deportivos, incluido el Estadio Ciudad de México, sede de algunos encuentros del torneo.
Ante la alta expectativa que ha generado este lanzamiento entre aficionados al fútbol y coleccionistas, las autoridades recomiendan consultar directamente en taquillas y módulos autorizados para conocer la disponibilidad del diseño conmemorativo.
Más allá de su función cotidiana como instrumento de acceso al transporte público, esta edición especial de la Tarjeta de Movilidad Integrada representa un ejercicio de identidad urbana. A través del arte de Kevin Cuevas, la ciudad se presenta como un espacio vivo, multicultural y en permanente transformación, dispuesto a recibir uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
De esta manera, un objeto de uso diario se convierte también en una pieza que celebra la historia, la movilidad y la diversidad de una ciudad que volverá a estar en el centro de la atención mundial durante la Copa del Mundo de 2026.