Paris Saint-Germain conquistó su segunda UEFA Champions League consecutiva después de vencer 4-3 al Arsenal en una tanda de penales. La final terminó 1-1 tras el tiempo reglamentario y la prórroga en la Puskás Aréna de Budapest.
Arsenal golpeó primero. Kai Havertz abrió el marcador al minuto seis con una definición dentro del área y colocó al equipo inglés en una posición favorable durante buena parte del encuentro. El delantero volvió a marcar en una final europea después de anotar el gol del título del Chelsea en la Champions de 2021.
El PSG tuvo mayor posesión durante varios tramos, pero encontró dificultades para romper el bloque defensivo del Arsenal. El equipo dirigido por Mikel Arteta cerró espacios, contuvo a los atacantes parisinos y defendió la ventaja durante casi una hora.
La final cambió al minuto 65. Cristhian Mosquera cometió una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia dentro del área y Ousmane Dembélé convirtió el penalti para igualar el marcador. A partir de ese momento, el partido se abrió y el PSG encontró más espacios para atacar.
Ninguno de los dos equipos logró marcar durante el resto del encuentro ni en la prórroga. Arsenal reclamó un posible penalti sobre Noni Madueke en el tiempo extra, pero el árbitro Daniel Siebert dejó continuar la jugada.
La definición llegó desde el punto penal. Eberechi Eze falló para Arsenal y David Raya mantuvo con vida a los ingleses al detener el disparo de Nuno Mendes. Gabriel Magalhães necesitaba marcar para prolongar la tanda, pero envió su remate por encima del travesaño.
El resultado confirmó una transformación deportiva. PSG ganó su primer título europeo en 2025 con una goleada 5-0 sobre el Inter de Milán y ahora lo defendió en una final completamente distinta: cerrada, física y resuelta bajo presión.
UEFA colocó al club parisino entre los equipos capaces de ganar la Champions en temporadas consecutivas. El último antecedente correspondía al Real Madrid, campeón tres veces seguidas entre 2016 y 2018.
